Irónica que es la vida, cuando somos unos bebés lloramos ante la sensación de hambre, frió, calor, dolor, fastidio y cualquier sentimiento que nos irrite o haga sentir mal, pero cuando crecemos vamos reprimiendo ese cercenado instinto.
Conformé creces te vas negando ese derecho tan tuyo de gritar, patalear y llorar hasta que te vence el sueño y cualquier sentimiento te hace sentir inseguro y vulnerable lo cual por consecuencia te hace sentir pavor porque te sientes tan vivo que no crees merecerlo. Nos vamos construyendo como un puzzle en el que las piezas no encajan bien pero con el simple hecho de acomodarse en el lugar no importa si no es de la misma imagen y menos si se nota que le falta tantito para quedar bien en ese lugar.
Los "adultos" a mi parecer no somos mas que chiquillos envejecidos y malcriados que pensamos tener el derecho de hacer y querer que las cosas se hagan como queramos por el simple hecho de tener mas arrugas.
¿Que nos pesa mas lo que pensamos o el como nos sentimos?
